Soluciones
Justicia global
Las verdaderas soluciones sólo se alcanzarán si nuestro trabajo apoya sistemas de justicia social y económica y sustentabilidad ecológica. Resolver problemáticas ligadas al acceso, la posesión, la autonomía y la participación democrática, entre otras, permitirá construir soluciones perdurables.
Basura Cero
Basura Cero significa reducir a cero lo que desechamos en basurales, rellenos “sanitarios” e incineradores. La mayoría de las cosas pueden y deben reciclarse o reutilizarse de manera segura y económica. Pero además debemos usar menos y diseñar nuestros productos de modo que no contengan tóxicos y que se fabriquen de manera tal que sean más duraderos.
Producción limpia
La producción limpia es una manera de diseñar productos y procesos de fabricación en armonía con los ciclos ecológicos naturales. Consiste en observar el flujo de los materiales durante su vida útil, desde la extracción de materia prima hasta la fabricación y por último, su destino final cuando finaliza su ciclo de vida útil.
Responsabilidad Extendida del Productor
Para llegar a la raíz de los desechos, las comunidades deben dejar de recoger los desperdicios de los artículos que los fabricantes producen y empezar a exigir que ellos mismos lo hagan. La encarnación de este concepto es la responsabilidad extendida del productor, que requiere que las empresas que fabrican o venden productos se hagan responsables de los mismos al final de su vida útil.
Derechos de los recicladores
En muchos países en vías de desarrollo, la recolección y clasificación “informal” de desechos es un medio de vida para gran parte de los pobres que habitan en zonas urbanas y que, en general, trabajan en condiciones deplorables. En GAIA creemos que defender los derechos de los recicladores es una parte importante del trabajo a favor de la justicia ambiental.
Gestión de residuos médicos
Para cumplir con la premisa de ética médica “ante todo, no hacer daño”, el sector de la salud tiene la responsabilidad de gestionar los residuos de manera de proteger la salud pública y el ambiente. El primer paso es la minimización y separación de residuos, y el siguiente, el tratamiento de los residuos infecciosos para prevenir la propagación de enfermedades.















